Imprescindible en Benalmádena: Castillo de Colomares y la iglesia más pequeña del mundo
En la Costa del Sol, es muy fácil dejarse llevar por las playas y los paseos marítimos, ¿verdad?
Pero en Benalmádena, en la provincia de Málaga, hay un lugar que sorprende por lo distinto que es a todo lo que la rodea: el Castillo Monumento Colomares.
Eso sí, aunque la primera parte de su nombre así lo indica, no se trata de un castillo histórico. ¡Es un monumento! Y es importante que tengas esto en mente para evitar decepciones.
Este espacio nació de la idea de un médico que quería reivindicar la figura de Colón y romper algunos de los mitos que lo rodean. El resultado son 1.500 metros cuadrados donde se mezclan muchos estilos arquitectónicos y detalles relacionados con el descubrimiento de América.
Y si hay un detalle que todos mencionamos al salir, es su «micro-iglesia». ¡La más pequeña de mundo!
Pero no te doy más información en esta introducción, porque si no no me voy a dejar nada para luego. ¡Así que vamos al lío!



¿Como nació este lugar?
Ya te he dicho que no se trata de un castillo medieval, ni tampoco de un museo al uso.
Este monumento contemporáneo se construyó con un objetivo muy concreto: rendir homenaje al viaje de Cristóbal Colón y a la Hispanoamérica que surgió a raíz de ese descubrimiento.
Su historia comienza en 1987, cuando Esteban Martín y Martín, un médico con una fuerte pasión por la historia, decide dedicar varios años de su vida a levantar un tributo a Colón.
Y el trabajo no fue (para nada) rápido ni sencillo. Durante siete años, Martín y otros dos albañiles de Mijas, un pueblo cercano, trabajaron de manera prácticamente artesanal, levantando torres, arcos y muros piedra a piedra con sus propias manos.
De hecho, no llegaron a utilizar casi maquinaria. ¡Todo técnicas de construcción tradicionales!
El Castillo no busca reproducir un edificio defensivo ni recrear la arquitectura de la época de Colón. Por eso, si piensas en él como pensarías en el Castillo de La Adrada, en Ávila, o en el Castillo de Belmonte, en Cuenca, te puede llegar a decepcionar mucho.


Sin embargo, Martín lo concibió como un «libro en piedra», donde hasta el detalle más insignificante tiene un por qué.
Por ejemplo, los escudos de los Reyes Católicos aparecen en varios puntos, recordando el contexto histórico del viaje; hay referencias a la mezcla cultural de España en la Edad Media, incluyendo símbolos cristianos, musulmanes y judíos; y también se representan las tres carabelas — la Niña, la Pinta y la Santa María — y una pagoda china, que hace referencia al destino que Colón imaginaba alcanzar al navegar hacia poniente.
¡Fíjate en todo!
Además, el monumento combina varios estilos arquitectónicos, incluyendo el neobizantino, neorrománico, neogótico y neomudéjar, e integra materiales muy diversos como el ladrillo, la piedra natural, el cemento, la madera y el cristal. Vamos, que es una obra de arte en sí misma.
El Castillo ocupa alrededor de 1.500 m², lo que lo convierte en uno de los mayores monumentos dedicados a Colón en el mundo. Pero se puede recorrer en una horita, no te preocupes.


Qué ver una vez allí
Hay muchísimo que ver aquí, pero yo te voy a dejar en una lista algunos de los detalles que me parecieron más curiosos. ¿Te parece? ¡Porque allá voy!
Las tres carabelas. Ya te lo he contando antes, pero quiero profundizar en el hecho de que el
monumento dedique espacios específicos a las tres embarcaciones con las que Cristóbal Colón cruzó el Atlántico: Niña, Pinta y Santa María.La Niña está en lo más alto del conjunto, bajo un arco denominado “La Rábida” y en referencia al monasterio homónimo donde Colón se hospedó antes de partir.
La Pinta está representada en la fachada principal del castillo.
La Santa María, sin embargo, aparece aislada del resto, un símbolo consciente de su dramático destino después del viaje (¡la embarcación se hundió!).
El rincón más singular: la iglesia-capilla dedicada a Santa Isabel de Hungría. Mide apenas 1,96m² y está reconocida por el Guinness World Records como la iglesia católica más pequeña del mundo. A pesar de su tamaño, está diseñada para ser funcional: conserva los elementos mínimos necesarios para un rito religioso. Eso sí, en su interior solo cabe el cura.
Mausoleo y otros rincones simbólicos. Dentro del castillo se encuentra lo que fue pensado como mausoleo dedicado a Colón, aunque sus restos, como ya sabemos, no descansan allí. Otra curiosidad interesante es la de una cabeza de caballo en bronce que rinde homenaje a Martín Alonso Pinzón, uno de los capitanes de la expedición (el de la Pinta).
Panorámicas y jardines. Su ubicación, su altura y su diseño permiten obtener buenas vistas del entorno de Benalmádena y del Mediterráneo y sus jardines hacen que el paseo por el recinto sea mucho más agradable. ¡Y salen unas fotos muy chulas!



Información práctica
Antes de recorrer el Castillo Monumento Colomares, es mejor que tengas claros algunos datos prácticos.
En este apartado te explico cómo llegar desde Benalmádena centro y desde Málaga, cuánto cuesta la entrada y cuándo podrás visitarlo. Espero que te sirva un montón.
¿Cómo llegar?
Este espacio se encuentra en Benalmádena, a solo 30 kilómetros de Málaga capital.
En coche se tarda menos de media hora desde Málaga o desde el centro de Benalmádena, siguiendo la A‑7 o la N‑340 hasta la carretera Costa del Sol. Hay aparcamiento gratuito junto al castillo, aunque en temporada alta puede llenarse.
Si lo que quieres es ir hasta allí en transporte público, desde Málaga puedes tomar la línea 110 de autobús hasta Benalmádena o Torremolinos y cambiar al bus urbano 103 (desde Benalmádena) o 121 (desde Torremolinos) hasta la parada Las Mimosas.
Desde allí, el castillo está a unos 15 minutos caminando en bajada, con vistas preciosas. Eso sí, la vuelta requiere subir la cuesta.
Horarios y tarifas
El Castillo Monumento de Colomares tiene diferentes horarios según la época del año.
Durante el otoño e invierno, se puede visitar de martes a domingo entras las 10:00 y las 18:00. En primavera, el horario se amplía y permanece abierto de martes a domingo de 10:00 a 20:00. En verano, el horario se divide en dos turnos: de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.
La entrada general cuesta 3€, mientras que los niños y pensionistas (y grupos de más de 25 personas) pagan 2€. Las entradas se pueden comprar directamente en taquilla, así que no es necesario hacerlo con anticipación.
Si además te apetece hacer una visita guiada, deberás reservarla con tiempo por teléfono o e-mail y tiene un coste adicional de 0,50€ por persona. Un lujo, ¿no crees?
Por cierto, este es un espacio dog friendly, así que… ¡Llévate contigo a tu peludito! Pero ya sabes, déjalo todo mucho más limpio de lo que te lo encontraste.
Y ahora dime tú, ¿conoces ya este lugar tan curioso de Benalmádena, es la primera vez que lees acerca de él o lo tienes en tu lista de pendientes? ¡Me encantaría saberlo!
¡Te ayudo a organizar tu viaje! 🚀
He seleccionado estas herramientas para ti porque son las que yo misma uso.
¡Y tienes descuentos exclusivos!



4 Comments
Ángela
Ni idea q existiera y mira q hemos ido a Málaga. Preciosas fotos…. Como siempre, gracias por tu desarrollo explicativo…. Completito 😜❤️
María
¡Es una preciosidad! 🥰🥰🥰
Alfredo
Pues habrá que visitarlo…Un esfuerzo como ese para preservar una parte de la historia merece ser visitado y contemplado…a la agenda….
Gracias por compartirlo.
María
Habrá que volver a Málaga para pasarse de nuevo por allí. ¡Sería genial!