Palencia,  Pueblos Mágicos

Palencia mágica: 3 pueblos para descubrir la provincia menos visitada de España

Dicen que lo bueno se esconde. Y Palencia es el mejor ejemplo.

Cuando pensamos en hacer una escapada por el norte de España, casi siempre salen los mismos nombres: Asturias, Cantabria, el País Vasco, Galicia…

Y sin embargo, justo al lado, Palencia sigue siendo una gran desconocida. A veces me pregunto cómo es posible que una provincia con tanto que ofrecer pase tan desapercibida. ¡Inexplicable!

Pero quizá sea precisamente eso lo que la hace tan especial. En Palencia puedes ir por la carretera sin ver coches durante kilómetros, caminar por pueblos donde las personas se saludan aunque no se conozcan, y sentir que el turismo todavía no lo ha estropeado todo.

Este artículo no es una guía exhaustiva, ni falta que hace.

Sólo quiero hablarte de tres pueblos que me sorprendieron por distintos motivos, y que resumen muy bien lo que puede ofrecer esta tierra: historia, arte, mucha tranquilidad y paisajes que no necesitan ningún filtro.

Los tres están bastante cerca entre sí, así que puedes visitarlos en un fin de semana largo o en una ruta más amplia por la provincia. ¡Tú decides!

Cada uno tiene su propio carácter: Becerril de Campos fusiona iglesias históricas con estrellas y ciencia, Brañosera te lleva al origen de los ayuntamientos en España y Frómista es puro arte románico en medio del Camino de Santiago.

¡Y todo ellos forman parte de la red de Pueblos Mágicos de España! ¿Te vienes a descubrirlos?

¿Por qué es mágica Palencia?

Palencia es mágica precisamente porque no lo parece. No presume, no compite con las demás provincias y no busca brillar más que ninguna. Y sin embargo, es súper auténtica.

Eso sí, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y varios estudios turísticos, sigue siendo una de las provincias menos visitadas del país, e incluso su capital fue considerada en su día la menos conocida de todas. ¿Te lo puedes creer?

¡Es una de las grandes olvidadas de España!

Pero lo que quizá no sabemos es que aquí se encuentra una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa, especialmente en la zona norte. De hecho, su riqueza románica fue incluida en la Lista Indicativa de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La catedral de la capital, apodada la «Bella Desconocida», es un ejemplo muy claro de ese gran tesoro oculto. Para que te hagas una idea, en 2024, superó por primera vez los 60.000 visitantes, un hito que demuestra que poco a poco se empieza a mirar hacia Palencia con otros ojos.

Pero no todo es arte e historia. La provincia es también un paraíso natural. Desde las montañas del norte, en la Montaña Palentina, hasta el Geoparque Las Loras — declarado espacio protegido por la UNESCO –, Palencia tiene unos paisajes increíbles para hacer senderismo, rutas en bici o perderse en un paseito.

El Canal de Castilla, una de las obras de ingeniería más importantes del siglo XVIII, cruza la provincia y regala paseos junto al agua, esclusas históricas y naturaleza en estado puro.

Y como si fuera poco, por Palencia también pasa el Camino de Santiago.

En fin, esta provincia no necesita adornos ni presentaciones rimbombantes. Si algún día te da por recorrerla, te encontrarás con un destinazo con mucho (muchísimo) que ofrecer.

Becerril de Campos: un paseo por el universo

Becerril de Campos es uno de esos pueblos que no esperas.

Desde fuera parece tranquilo, rural, uno más de tantos en Tierra de Campos. Pero basta con entrar para darte cuenta de que aquí se han tomado en serio lo de unir pasado y futuro sin que una cosa estorbe a la otra. ¡Vaya maravilla!

Durante siglos, Becerril fue una villa importante. Llegó a tener hasta siete iglesias y varias ermitas, algo que cuesta imaginar en un pueblo tan pequeño, ¿verdad?

Hoy aún se conserva buena parte de ese patrimonio: iglesias como la de Santa Eugenia, la de Santa María o la de San Martín, plazas tranquilas, casas de piedra…

Pero lo que de verdad ha puesto a Becerril en el mapa es San Pedro Cultural, una antigua iglesia románica reconvertida en un centro astronómico. ¡Y ya te lo conté todo acerca de ella en este otro post!

Y no, no es un planetario al uso. Es otra cosa. Y fue reconocido como el primer “Monumento Astronómico Starlight” del mundo. Ahí queda eso.

Y si sales fuera, la experiencia sigue: hay una línea meridiana, una fuente que representa las constelaciones y un sistema solar a escala repartido por el pueblo.

¿No te suena a escapadita de las buenas?

Brañosera: cuna del primer ayuntamiento

Brañosera no se olvida fácil.

Está en pleno Parque Natural Montaña Palentina y presume, con toda razón, de ser el pueblo más antiguo con un fuero — una especie de «código de leyes» — concedido en el año 824, que es considerado el germen de la democracia en España.

Y por eso se le reconoce por tener el primer ayuntamiento del país. Nada mal, ¿no?

Por supuesto, uno de los lugares que no puedes perderte en Brañosera es el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Allí te van a explicar súper bien la importancia histórica y la trascendencia institucional de ese fuero, y cómo aquel acto sentó las bases para los ayuntamientos actuales.

Además, si lo que te apetece es una escapadita de relax, tienes que saber que aquí la naturaleza manda: montañas, ríos y bosques, todo ellos envuelto en un silencio muy relajante, perfecto para desconectar del ruido de las grandes ciudades.

Ah, y Brañosera no está sola: es la cabecera de un ayuntamiento que también incluye a otros pueblos cercanos, como Salcedillo, Valberzoso, Orbó y Vallejo de Orbó. Apúntalos todos.

¡Por cierto! Cada año, el pueblo revive su historia de una manera muy especial con el Teatro del Fuero, una obra dramatizada que narra la entrega del fuero a los primeros habitantes del valle.

No olvides esta fecha: el sábado más próximo al 13 de octubre, aniversario de aquel momento histórico que marcó un antes y un después para Brañosera y, en cierto sentido, para toda España.

Frómista: magia en el Camino de Santiago

Y para el final queda uno de mis favoritos de la zona.

Frómista es un pueblo súper sorprendente en el Camino de Santiago Francés. Por eso es muy fácil encontrarte con peregrinos haciendo un paradita por la zona, tomándose una caña en alguna de sus terrazas y disfrutando de su rico y muy variado patrimonio.

Porque Frómista es pequeño, sí, pero no os podéis hacer una idea de todo lo que guarda.

Aquí lo que primero que te va a llamar la atención es la Iglesia de San Martín de Tours, una maravilla del románico con una historia muy curiosa. Si quieres saber más acerca de ella, puedes leer mucho más en este otro post.

Más allá de la iglesia, el pueblo tiene calles tranquilas para pasear y un par de rincones con mucha historia, como la Piedra del Milagro o la Plaza de Tuy, donde está la Iglesia de San Pedro, con su pequeño museo con reliquias y arte sacro que merece la pena conocer.

También está la Iglesia de Santa María del Castillo, que se levantó sobre un antiguo castillo y que dentro alberga un espectáculo audiovisual sobre el Camino y las leyendas que lo rodean. ¡Una idea genial para dar un valor extra al patrimonio más en desuso!

Y para terminar, nada mejor que desconectar con un tranquilo paseo en barco por el Canal de Castilla, donde podrás contemplar el conjunto de esclusas más impresionante que hayas visto en la zona. ¡Una forma perfecta de cerrar tu paso por aquí!

Y ahora dime, ¿seguirías pensando que Palencia no tenía nada que ofrecer? ¿O te he hecho replanteártelo un poco con la ayuda de Pueblos Mágicos de España?

Por cierto, tengo pensado dejarte por el blog unos posts muy completos de cada pueblo. ¿Por cuál te gustaría que empezase? ¡Te leo en comentarios!

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