País Vasco francés

Tren cremallera de Larrún: el mejor plan para ver el Pirineo francés desde lo alto

Viajar en tren tiene algo mágico. Lo hemos visto en películas, lo hemos cantado en canciones y, sin duda, es una de las mejores maneras de disfrutar del paisaje mientras nos dejamos llevar.

Si encima el tren tiene 100 años de historia, un recorrido en plena naturaleza y unas vistas espectaculares, la experiencia se convierte en algo único. ¡El caso del tren cremallera de Larrún!

Este icono del País Vasco francés es uno de los trenes turísticos más antiguos de Europa y, desde su inauguración en 1924, el tren ha subido a miles de personas a la cima del monte Larrún, una de las cumbres más emblemáticas de la zona.

Esta cima forma parte de los Pirineos Atlánticos, tiene su punto de salida en Col de Saint-Ignace, en la localidad de Sara, y ofrece unas vistas que son difíciles de igualar: desde la costa vasca hasta las cumbres más altas del Pirineo, llegando, incluso, hasta la famosísima playa de Biarritz.

¡De verdad que puede verse todo eso desde ahí arriba!

Además, el tren es una auténtica joya histórica, una reliquia de época. Sus vagones están fabricados con materiales originales de principios del siglo XX, como madera de los Pirineos y de las Landas, y mantiene su estética vintage, lo que lo convierte en una pieza de colección.

Si eres amante de este medio de transporte o simplemente buscas una experiencia chuli en tu paso por el País Vasco francés, esta es una de esas actividades que no puedes dejar pasar.

Un poco de historia: una cima mística

Podría parecer un monte más, pero para los vascos no lo es. Es un lugar cargado de historia y tradición y sagrado desde tiempos prehistóricos.

Los primeros vestigios humanos en la zona datan de los crómlechs — monumentos megalíticos consistentes en una serie de menhires cercando el terreno en forma elíptica o circular, como Stonehenge en el Reino Unido — y túmulos encontrados en las laderas de la montaña. Un lugar mágico y, por eso…

Pero lo que realmente puso a Larrún en el mapa fue su conexión con la nobleza europea en el siglo XIX.

En 1859, la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, subió a la cima del monte Larrún (en una mula, ojo) y convirtió el lugar en un destino turístico para la alta sociedad.

A partir de ese momento, este destino se popularizó, y muchos aristócratas comenzaron a realizar la dura ascensión a pie para disfrutar de sus vistas.

Sin embargo, no todos estaban dispuestos a hacer ese esfuerzo. Fue entonces cuando, a principios del siglo XX, surgió la idea de construir un tren cremallera para facilitar el acceso al monte.

La construcción del tren comenzó en 1912, pero debido a la Primera Guerra Mundial, los trabajos se vieron interrumpidos y no se finalizaron hasta 1924. Fue el 30 de junio de ese mismo año cuando el tren llevó a los primeros turistas a la cima del monte.

Desde entonces, el tren ha sido una pieza clave en el turismo de la región, y sigue siendo el medio preferido por los viajeros para explorar esta maravilla natural.

Aunque, por supuesto, también se puede subir andando. ¡Aquí te damos tips también si quieres hacer la rutita!

¿Cómo es el recorrido del tren?

El trayecto comienza en la estación de Col de Saint-Ignace, un pequeño pueblo situado a solo 12 kilómetros de San Juan de Luz. Desde ahí, el tren sube lentamente — a una velocidad de unos 9km/h — hasta la cima del monte Larrún en un viaje que dura unos 35 minutos.

Aunque el trayecto es corto, te parecerá mucho más largo porque cada rincón del paisaje invita a detener la vista y admirarlo. ¡Es una preciosidad!

Durante la subida, el tren serpentea entre bosques, praderas y laderas de montañas, ofreciéndote vistas que cambian constantemente a medida que asciendes.

En las laderas de la montaña se encuentran especies autóctonas como los pottoks — o pottokas, caballitos en euskera –, que viven en libertad en la zona.

También podrás ver vacas, ovejas manech — conocidas por la gran calidad de su leche, que se utiliza para hacer el delicioso queso de la región — y si tienes suerte, podrías avistar algún buitre leonado, una de las especies más emblemáticas de los Pirineos.

Además, como el tren no tiene cristales en las ventanas, puedes asomarte y respirar el aire fresco de la montaña mientras disfrutas del paisaje que cambia constantemente.

Eso sí, vayas en la temporada que vayas, ¡abrígate bien, que hace fresqui!

¿Qué hay en la cima?

Una vez en arriba, a 905 metros sobre el nivel del mar, la vista es realmente espectacular.

Si el día está despejado, el contraste entre el mar y las montañas es simplemente impresionante. En un día claro, incluso puedes distinguir ciudades como Biarritz, Hondarribia y San Sebastián, ¡y todo desde un mismo punto!

Además de las vistas, la cima de Larrún ofrece varias opciones para los más aventureros. Hay senderos que parten de la cima y que permiten hacer excursiones a pie por la montaña.

Pero ten en cuenta lo siguiente: una vez arriba tendrás solo una hora y 20 minutos para explorar. ¡Perderás el tren de vuelta, si no estás a tiempo en la estación!

Si prefieres algo más tranquilo, puedes sentarte en uno de los tres restaurantes que hay en la cima (todos ubicados en la zona española), donde podrás disfrutar de una bebida calentita mientras contemplas el paisaje (cuando no hay niebla, claro está). ¡Y una tienda de souvenirs!

Y cuando digo que están «todos ubicados en la zona española», ¿qué quiero decir? Pues que este monte se encuentra en el límite entre España y Francia.

De hecho, durante la Guerra Civil española, fue un punto caliente de contrabando. ¡Busca el mojón para hacerte una foto con un pie en cada país!

También verás que la observación de la fauna local es uno de los grandes atractivos de la zona. Como mencioné antes, los pottoks — esos graciosos ponis vascos — son una de las especies más carismáticas que vas a encontrar en la cima.

Estos caballos viven en libertad y son parte esencial del equilibrio ecológico de la zona, ya que ayudan a mantener los pastos y a evitar que la vegetación crezca de forma descontrolada.

¡Cuidémoslos! Y, sobre todo, no les incordies. Más de uno se ha llevado una buena coz…

¡Por cierto! Si el tiempo acompaña, se suele dar la opción de contratar un pequeño tour guiado por la cima, pagando un extra. Más abajo te dejo todas las opciones que tienes a la hora de comprar los tickets.

Oh là là, le brouillard!

El tren cremallera de Larrún está abierto desde mediados de marzo hasta principios de noviembre, lo que lo convierte en una excelente opción para una escapada primaveral o de otoño.

La temporada alta suele ser entre junio y septiembre, así que si planeas visitarlo durante esos meses, te recomiendo que reserves tus billetes con antelación online para evitar largas colas.

Ten en cuenta que el tren no funciona en invierno, ya que las condiciones meteorológicas pueden hacer que la montaña sea completamente inaccesible.

Si decides visitarlo, es importante que consultes la previsión meteorológica antes de comprar tus billetes, ya que las condiciones del tiempo pueden cambiar rápidamente en la montaña, y a veces hay niebla o lluvia. Incluso si abajo hace buen tiempo, créeme…

¡La niebla — le brouillard — aparece en cuestión de segundos! Te dejo dos fotos comparativas. La diferencia entre un paisaje y otro es de cinco minutos. ¡Cinco! Así que no te frustres, porque a mí me ocurrió.

La primera vez que estuve, sin embargo, no vi nada. Pero la niebla le da un aire muy místico y, si te gusta la fotografía, se pueden hacer capturas muy curiosas.

Información práctica: precios, horarios, cómo llegar…

El precio para un billete de ida y vuelta es de 22 € para adultos y 16 € para niños entre 4 y 12 años y personas con discapacidad. ¡Los perretes son bienvenidos y su billete cuesta 6€!

También existe una opción de billete familiar que puede ser más económica si viajas con niños (76€ por dos adultos y dos niños), así que échale un ojo si este es tu caso.

Además, puedes optar por una «Entrada Excursión» que incluye el trayecto en tren y una visita guiada por la cima donde te cuentan la historia del lugar — sobre todo, te cuentan muchas curiosidades acerca del contrabando — y te ayudan a identificar lugares en el horizonte. ¡Por 2€ más por adulto!

En cuanto a los horarios, dependiendo de la temporada (échale un ojo, porque los días en los que empieza cambian cada año), la primera salida es a las 8:50 o 9:30 y la última es a las 16:10 o 17:30.

Si te preguntas cómo llegar al tren de Larrún para disfrutar de este mítico viaje, estás son todas las opciones:

  • En coche. La estación de tren está a 12km de San Juan de Luz, 27km de Biarritz, 39km de San Sebastián o 140km de Bilbao, por mencionar algunos de los puntos más cercanos y conocidos. Si en Google Maps buscas «Train de la Rhune«, te lleva directamente al parking. ¡Que es gratuito!

  • En autobús desde San Juan de Luz. Existe un servicio regular de autobús que conecta el pueblo con la estación del tren. La línea se llama “TXIK TXAK”. Desde allí, puedes tomar la línea 45 que te llevará directamente a la estación del tren.

  • En bicicleta. Si eres amante del ciclismo, puedes llegar hacerlo pedaleando desde el pueblo cercano de Ascain. La subida es corta, pero de pendiente pronunciada, por lo que te llevará unos 20 minutos llegar hasta la estación. Eso sí, ten en cuenta que, aunque puedes llegar en bici, no hay aparcamiento para bicicletas en la estación y no está permitido subir al tren con ellas.

Con estas opciones, te será muy fácil llegar para disfrutar de la experiencia.

¡Por cierto! Si llegas con tiempo, en la estación también tienes cafetería y puestos para tomar algo, además de una tienda de souvenirs enorme donde hay prácticamente de todo.

¡A disfrutar del viajecito en tren!

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