El Madrid que construyó Antonio Palacios: un recorrido completo para admirar su huella
Si has caminado por Madrid y te has parado a mirar hacia arriba (algo que casi nunca hacemos) es muy probable que hayas admirado un edificio de Antonio Palacios sin saberlo.
Este arquitecto gallego — nacido en O Porriño, Pontevedra, en 1874 —cambió el paisaje de Madrid como pocos, y es que no se conformó con hacer edificios funcionales, sino que quiso embellecer la ciudad y hacerla más suya.
¡Y vaya si lo consiguió! Madrid no sería la misma sin Palacios.
¿El Palacio de Cibeles? Suyo. ¿La sede del Instituto Cervantes en la calle Alcalá? También. ¿El diseño de las primeras estaciones de Metro de Madrid? Pues sí, resulta que hasta los accesos originales salieron de su cabeza.
En esta guía te propongo un recorrido sencillo y muy completo para descubrir los edificios de Palacios en Madrid. Un paseito agradable por algunos de los lugares más emblemáticos — y otros más escondidos y que quizá no conozcas — que llevan su firma.
¡Es muy fácil! Puedes hacerlo en un fin de semana, en varios días o poco a poco, a tu ritmo. Lo importante es salir con ganas de conocer otra cara de la capital, y disfrutar del proceso.
¿Nos damos una vuelta?



¿Qué Madrid se encontró Antonio Palacios?
Antes de que te lances a recorrer edificios, vale la pena hacer una pequeña pausa, mirar alrededor y usar un poquito tu imaginación. ¿Cómo era el Madrid al que llegó Antonio Palacios? ¿Qué necesitaba la ciudad? ¿Y por qué su forma de construir fue tan distinta?
A principios del siglo XX, Madrid estaba cambiando a toda velocidad. La ciudad empezaba a parecerse cada vez más a una capital europea moderna: llegaban los tranvías eléctricos, se abrían avenidas como la Gran Vía — recién inaugurada en 1910 –, el Metro de Madrid estaba a punto de arrancar…
Y al mismo tiempo, la arquitectura se debatía entre el pasado y el futuro, entre la nostalgia de los palacetes decimonónicos y el deseo de romper moldes. ¡Una mezcla maravillosa!
Es justo en ese momento cuando aparece Antonio Palacios. Formado en la Escuela de Arquitectura de Madrid, y muy influido por corrientes europeas — el modernismo, el racionalismo y la arquitectura de Chicago –, tenía la convicción de que los edificios no tenían que ser solo útiles, también tenían que emocionar.
Tenían que ser grandiosos, distintos, inolvidables… ¡Y no solo para las élites! Palacios quería que esa monumentalidad estuviera también en estaciones de metro, hospitales o viviendas. Una monumentalidad accesible a todos los madrileños.
Con solo 30 años, un joven Palacios ya estaba diseñando el Palacio de Cibeles — junto con Joaquín Otamendi, con quien firmó varias de sus grandes obras y de quién también leerás en este post.
A partir de este momento, Palacios fue imparable. Se ganó la confianza de instituciones públicas, bancos, promotores privados… Y se convirtió en el arquitecto que imaginó el nuevo Madrid.
Uno que no se limitaba a copiar lo que venía de fuera, sino que mezclaba referencias clásicas, detalles populares y materiales innovadores para crear algo muy propio.
En cuanto comiences esta ruta, entenderás de qué te estoy hablando.



Mapa de referencias y rutas
Para entender bien la huella de Antonio Palacios en Madrid, lo mejor es recorrerla caminando.
Sus edificios no están todos concentrados en un solo barrio, pero sí se pueden agrupar en unas poquitas zonas muy accesibles. En este apartado te propongo una ruta dividida en sectores que puedes hacer en varios días o incluso en un fin de semana largo.
Las tres zonas principales son:
- Plaza de Cibeles – calle Alcalá. Aquí encontrarás algunos de sus proyectos más emblemáticos y oficiales: el Palacio de Cibeles, el Círculo de Bellas Artes, el Instituto Cervantes (antiguo Banco del Río de la Plata), su estudio en Madrid, la fachada y escalera monumental del Casino de Madrid y su última gran obra o el Banco Mercantil e Industrial.
Gran Vía – zona de Ópera y calle Mayor. Una zona más comercial, donde Palacios experimentó con estructuras modernas y pensó en espacios para la vida urbana activa: el Círculo de Bellas Artes, la Casa Palazuelo, la Casa Matesanz, el desaparecido Hotel Florida y el antiguo Hotel Alfonso XIII (hoy Hotel Innside Gran Vía).
Chamberí – Paseo de la Castellana. Menos turística, pero igual de rica en arquitectura: aquí están el antiguo Hospital de Jornaleros (hoy Consejería de Transportes), palacetes, viviendas señoriales y la antigua embajada de México.
Quizá, una cuarta zona sería la de Metro de Madrid, que pienso que se merece una visita aparte.
Para conocer en profundidad la huella de Palacios en el método de transporte por excelencia de la capital, te dejo aquí otro post con una ruta muy divertida que sé que te va a encantar. ¡Incluye un pasaporte súper chulo y un premio al final!
Eso sí, si me conocéis, sabéis que a mí me encanta ir al límite con todo lo que hago, y también he visitado por vosotros El Plantío, un barrio administrativo en el distrito de Moncloa-Aravaca, a las afueras del centro, donde Antonio Palacios se construyó la vivienda en la que pasaría los últimos meses de su vida hasta su muerte en 1945.
También te la enseño aquí, en un apartado que llamaré «Bonus track para los que van más allá».
Pero antes de empezar a desgranarte cada edificio — de manera breve, prometido –, te dejo por aquí un mapa con los principales puntos de interés para que organices tu ruta lo mejor posible.
Sector 1: Plaza de Cibeles / calle Alcalá
Este primer tramo es probablemente el más monumental y reconocible de todos.
Aquí Palacios dejó algunas de sus obras más representativas, pensadas para impresionar y funcionar como emblemas de la ciudad. Ideal para recorrer con calma, cámara en mano y, si puedes, entrando a los edificios: la experiencia cambia muchísimo por dentro.
Palacio de Cibeles (Antiguo Palacio de Comunicaciones)
- Ubicación: Plaza de Cibeles, esquina con Alcalá.
- Fecha: 1907-1919. Diseñado junto a Joaquín Otamendi.
Si hay un edificio que simboliza la ambición arquitectónica de Madrid a comienzos del siglo XX, es este. Pensado originalmente como sede de Correos y Telégrafos, el edificio mezcla un estilo ecléctico con elementos neoplaterescos.
Fíjate en las torres, los pináculos y las galerías de cristal interiores: es tan decorativo como funcional. ¡Uno de los favoritos de todos los que visitáis Madrid!
Desde 2007 es la sede del Ayuntamiento y, además, se ha convertido en espacio cultural bajo el nombre de CentroCentro. Puedes entrar gratis, visitar exposiciones temporales y subir al mirador de la torre central (esto sí, por 3€), que ofrece una de las mejores vistas de Madrid.



Círculo de Bellas Artes
- Ubicación: Calle Alcalá 42, esquina con Gran Vía.
- Fecha: 1919–1926
Uno de los edificios más queridos por los madrileños y uno de los centros culturales más activos de la ciudad. Palacios lo diseñó con una mezcla de monumentalidad y modernidad: una gran fachada neoclásica, esculturas decorativas y espacios pensados tanto para la enseñanza como para la exhibición artística.
La escultura de Minerva en lo alto del edificio se ha convertido en uno de los símbolos del skyline de Madrid. Dentro encontrarás salones históricos, una escalera central espectacular y uno de los mejores miradores-terraza de la ciudad (subir cuesta 5,50€, y 4€ la entrada reducida).


Instituto Cervantes (Antiguo Banco Español del Río de la Plata)
- Ubicación: Calle Alcalá 49, justo frente al Círculo de Bellas Artes.
- Fecha: 1910–1918
Conocido como el Edificio de las Cariátides por las cuatro figuras femeninas que flanquean su entrada. Fue construido como sede bancaria, pero Palacios le dio un aire clásico muy teatral: columnas jónicas, simetría, y mucha atención al detalle. Desde 2006 es sede del Instituto Cervantes, que a veces permite visitas al vestíbulo y a sus espacios expositivos.
Además, seguro que has oído hablar de su famosa Caja de las Letras, ¿verdad? En este otro post, te dejo todos los detalles para que descubras cómo puedes visitarla tú también. ¡De nada!


Banco General del Comercio e Industria (actual 60 Balconies Iconic)
- Ubicación: Calle Cedaceros 6.
- Fecha: 1913
Este edificio tiene un valor especial: aquí estuvo el estudio profesional de Antonio Palacios en Madrid durante años.
Fue también un ejemplo pionero del nuevo tipo de construcción comercial que se abría paso en la ciudad: un edificio mixto con tiendas en planta baja, oficinas en los niveles intermedios y viviendas arriba.
Hoy en día, tras una reestructuración integral, solo se conserva la fachada original. El interior ha sido completamente transformado en apartamentos turísticos, lo que significa que no se puede visitar por dentro (excepto que te alojes allí, claro).


Casino de Madrid
- Ubicación: Calle Alcalá 15.
- Fecha: 1903. Diseñado (parcialmente) junto a Joaquín Otamendi.
En 1903, recién terminados sus estudios, Antonio Palacios y Joaquín Otamendi participaron en el concurso internacional para diseñar la nueva sede del Casino de Madrid.
Su propuesta no fue finalmente ejecutada, pero sí fue una de las seis seleccionadas y tuvo un impacto decisivo en el resultado final.
A los jóvenes arquitectos se les atribuyen dos aportaciones clave al edificio: la fachada asimétrica que rompe con el academicismo dominante de la época y la monumental escalera del Patio de Honor, que hoy es una de las joyas del interior.


Banco Mercantil e Industrial (Sala Alcalá 31)
- Ubicación: Calle Alcalá 31.
- Fecha: 1932-1941
El Banco Mercantil e Industrial fue fundado en 1931 por un grupo de empresarios liderados por Rafael Salgado Cuesta, con el objetivo de financiar el crecimiento del sector industrial.
Su sede se trasladó a la calle Alcalá número 31, y el diseño del nuevo edificio fue encargado a Antonio Palacios, quien comenzó el proyecto en 1932, aunque las obras se iniciaron en los años 40.
Este edificio fue el último gran proyecto de Palacios en Madrid, en el que aplicó una arquitectura más depurada y moderna, utilizando materiales innovadores como el pavés y el acero inoxidable. ¡Se nota muchísimo la diferencia!



Casa-palacio de Demetrio Palazuelo
- Ubicación: Calle Alcalá 54.
- Fecha: 1906-1911
Este edificio es uno de los primeros proyectos residenciales importantes de Palacios en Madrid, y aunque se encuentra ya muy cerca del Retiro, se conecta claramente con su actividad en el eje de Alcalá.
Fue diseñado como vivienda burguesa monumental, pero integrando tiendas en la planta baja y oficinas en la entreplanta, una idea que rompía con la estructura tradicional del Ensanche.
El volumen tiene siete plantas y una presencia imponente, especialmente en el chaflán, donde Palacios colocó tres cuerpos de miradores coronados por un chapitel que remata la esquina.
Es un edificio que conserva cierto aire del neobarroco francés de finales del XIX, algo que el arquitecto iría dejando atrás poco a poco.


Casa del Conde de Bugallal
- Ubicación: Plaza de Cánovas del Castillo, frente a la fuente de Neptuno.
- Fecha: 1913
Esta casa señorial es un gran ejemplo de cómo Palacios supo integrar monumentalidad en edificios residenciales de representación. Está junto al Paseo del Prado — muy cerca del Palacio de Cibeles y del Banco de España — y frente a la Plaza de Neptuno, flanqueada por el Museo Thyssen-Bornemisza, el Hotel Palace y el Congreso de los Diputados.
Palacios tenía claro que este edificio debía dialogar visual y urbanísticamente con su entorno inmediato, en especial con el vecino Hotel Palace. Albergaba viviendas de alquiler, comercios en planta baja y, en la planta principal, la residencia del conde y su familia.
Pero lo más llamativo es el chaflán curvo en la esquina con la calle Cervantes, rematado por un torreón neomudéjar con pináculos neoplaterescos, que daba identidad al conjunto.
Eso sí, es importante tener en cuenta que el edificio original fue reformado en 1929 por la compañía de seguros La Sud América. Aunque sigue en pie, el aspecto actual dista mucho del diseño que proyectó Palacios.


Otras viviendas y edificios residenciales
En esta zona, también encontramos la huella de Antonio Palacios en las viviendas para Alfredo Ramírez Tomé, en la calle Alcalá número 139.
Debido a las dimensiones reducidas del solar, Palacios amplió el espacio útil al diseñar un cuerpo de edificio que sobresaliese con respecto a su base (lo hace un montón, seguro que a estas alturas ya te has dado cuenta). ¡Y mira qué fachadas! Y ese torreón, tan Palacios…


Sector 2: Gran Vía / zona de Ópera y calle Mayor
Esta zona muestra a un Palacios algo diferente: más innovador, más comercial y muy atento a los cambios que trajo la nueva vida urbana del siglo XX.
Aquí entramos en el terreno de la gran ciudad moderna. La apertura de la Gran Vía fue todo un símbolo de cambio, ya que se demolieron manzanas enteras para abrir una avenida al estilo de París o Nueva York.
Palacios aprovechó esta nueva vía para experimentar con formas más ligeras, estructuras metálicas y mucha más luz. Aquí probó con materiales, formas y funciones nuevas, pero sin perder su estilo personal.
Casa Matesanz
- Ubicación: Gran Vía 27.
- Fecha: 1922–1923
Probablemente uno de los edificios más innovadores de Palacios, ya que fue uno de los primeros en Madrid en usar una estructura metálica que permitía abrir la fachada con amplios ventanales.
Aunque su exterior pueda parecer sobrio, es un ejemplo adelantado de arquitectura funcionalista, con una claridad estructural muy moderna para la época. No está abierto al público, ya que es un edificio de casas y oficinas privadas.
De hecho, el diseño se pensó precisamente para eso, para tiendas y oficinas, con una fachada completamente acristalada en los pisos superiores.



Hotel Innside Gran Vía (antiguo Hotel Alfonso XIII)
- Ubicación: Gran Vía 34 (entrada por Mesonero Romanos, 13).
- Fecha: 1921
Este edificio empezó como un proyecto de viviendas diseñado por el arquitecto Yarnoz, pero fue Antonio Palacios quien transformó el diseño original en un hotel de gran categoría.
El esquema interior respeta bastante la planta original, con un patio central cubierto, galería perimetral y una escalera circular al fondo, en el eje del edificio, algo muy típico en su obra.
Pero donde realmente se nota la mano de Palacios es en la fachada, completamente rediseñada con miradores y un tratamiento de materiales muy cuidado: mármol con clavos vistos, detalles metálicos y un lenguaje más técnico que ornamental, cercano a lo que hoy llamaríamos «tecnología expresiva».



Hotel Florida (desaparecido)
- Ubicación original: Plaza del Callao.
- Fecha: 1924 (demolido en 1964)
El Hotel Florida fue una de las grandes pérdidas del Madrid moderno.
Diseñado por Palacios con una mezcla de monumentalidad y funcionalismo, estaba ubicado en un lugar clave: justo en la Plaza del Callao, en pleno centro.
Además, fue uno de los primeros hoteles de lujo de la zona y se convirtió en símbolo de la capital durante la Guerra Civil, cuando albergó a corresponsales internacionales como Ernest Hemingway, John Dos Passos o Martha Gellhorn.
Ahora se encuentra en su lugar un edificio de El Corte Inglés.


Casa Comercial Palazuelo
Esta joya — algo más escondida — es una de las obras más elegantes y singulares de Palacios.
Mezcla elementos de la tradición española (toques mudéjares) con influencias de la Escuela de Chicago. Por fuera no llama demasiado la atención, pero por dentro es otra historia: un impresionante patio central acristalado, mármoles, escaleras monumentales, columnas corintias… todo pensado para un edificio de uso comercial de alto nivel.
Fue uno de los primeros inmuebles de oficinas en Madrid con esa lógica vertical tan moderna: bajos comerciales, oficinas en altura y un atrio como centro visual. ¡Una preciosidad!
Si tienes la oportunidad de entrar (a veces es posible al acceder a las oficinas, en eventos o con una visita guiada), no lo dudes. El patio es un espectáculo de luz y simetría.



Sector 3: Chamberí / Paseo de la Castellana
Este tramo muestra a un Palacios más maduro, versátil y, en muchos sentidos, más experimental.
Aquí aparecen edificios pensados para fines muy distintos: sanidad, vivienda privada, oficinas diplomáticas… Pero todos con ese sello suyo tan reconocible: juego de volúmenes, mezcla de estilos y una constante obsesión por la monumentalidad bien integrada en la ciudad.
Esta parte es ideal para recorrer en una mañana tranquila, caminando por zonas amplias y algo menos turísticas. ¡Te espera un paseito súper agradable!
Hospital de Jornaleros (actual Palacio de Maudes)
- Ubicación: Calle de Maudes 17, Glorieta de Cuatro Caminos.
- Fecha: 1908–1916. Diseñado junto a Joaquín Otamendi.
Probablemente el edificio más inclasificable de Palacios.
Aunque fue concebido como hospital benéfico para trabajadores sin recursos, su diseño no escatima en formas complejas, materiales nobles y soluciones arquitectónicas poco vistas en España.
A medio camino entre castillo, monasterio y edificio civil, su estilo no se puede etiquetar fácilmente, y eso lo hace súper fascinante.
Tiene planta en forma de aspa, torres en los extremos, un patio octogonal cubierto, y cinco tipos distintos de piedra. No tiene pinta de hospital, sinceramente. ¡Y me encanta!
Hoy es sede de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid y, aunque no siempre es accesible al público, su exterior ya merece la visita. Eso sí, a veces se ofertan algunas visitas guiadas que vuelan, así que si un día tienes la oportunidad, aprovéchala.



Viviendas y edificios residenciales
Palacios diseñó también edificios residenciales de lujo, muchos de ellos para clientes de la alta burguesía y ubicados en las nuevas zonas elegantes del norte de Madrid.
Aunque te los he dejado muy bien señalados en el mapa que hay al comienzo de este gran apartado, a continuación, te dejo una pequeña lista de viviendas notables:
- Viviendas para Luis Harguindey, en calle Serrano 53.
- Viviendas para Tomás Rodríguez, en calle Marqués de Villamejor 3 (esquina con el Paseo de la Castellana).
- Viviendas de Luisa Rodríguez Arzuaga, en Paseo de la Castellana 28, Marqués de Villamejor 1.
- Viviendas para Emilio Rey Sánchez, en calle Viriato 20 y 22.
- Viviendas para Gregorio Treuterio, en Paseo de la Castellana 10 y 12.
- Viviendas para Martín Lago, en calle Velázquez 100 y en calle Goya 14.
- Viviendas para alquiler en la Glorieta de Quevedo.
- Viviendas para la familia Fernández de Villota, en calle José Abascal 51.
- Viviendas de Fernández de la Hoz 70 y calle Málaga.
En la zona también se encargó de algunas reformas, como la fachada de un edificio de viviendas en la calle Sagasta 23, o la de la Fábrica de Harinas de la Plaza Luca de Tena 13 y calle Canarias, que transformó en viviendas entre 1924 y 1925.
Interesante, ¿verdad?



Antigua embajada de México (palacete de Joaquín Otamendi)
- Ubicación: Calle María de Molina 9.
- Fecha: 1911-1913. Con Joaquín Otamendi.
Se trata de un palacete urbano construido en el barrio de Salamanca, cuando esta zona empezaba a consolidarse como núcleo de la alta burguesía y de las sedes diplomáticas.
Aunque la autoría se comparte con Otamendi, se ve la huella de Palacios en la simetría, los acabados y la lógica interior de representación. Desafortunadamente, no se puede visitar por dentro.


Hotel particular del Conde de la Maza (desaparecido)
- Ubicación original: Paseo de la Castellana 50.
- Fecha: primera mitad del siglo XX
Como ya hemos visto con el Hotel Florida, no toda la obra privada de Palacios ha sobrevivido.
Otro ejemplo notable fue el hotel particular del Conde de la Maza, ubicado en el número 50 del Paseo de la Castellana. Este edificio fue derribado hace décadas para levantar el moderno Edificio Castelar, sede de oficinas.


Bonus track para los que van más allá
Más allá de los grandes edificios que hemos visto en cada sector, Palacios dejó marcas en otros puntos de Madrid que forman parte del día a día de muchos madrileños, aunque no siempre se sepa que son suyos.
Esta sección es un pequeño “bonus track” para quienes de verdad quieren conocer la huella completa de su paso por la ciudad. Si crees que te estoy describiendo, quédate.
Primeras estaciones del Metro de Madrid
Antonio Palacios fue el responsable de dar identidad arquitectónica al Metro de Madrid desde su creación en 1917.
Durante más de 25 años, diseñó estaciones, accesos, templetes, bocas de entrada y edificios auxiliares, dotando al nuevo transporte de una estética moderna, funcional y coherente.
Su huella está presente en elementos como los antiguos templetes de Sol y la Red de San Luis (Gran Vía, hoy), las barandillas de forja y las balaustradas de piedra, la decoración interior con cerámica blanca vidriada, que multiplicaba la luz en los espacios subterráneos, o el logo, que también es creación suya.
Además de las estaciones, diseñó infraestructuras clave como la Nave de Motores de Pacífico y las subestaciones eléctricas de Salamanca y Quevedo, ejemplos notables de arquitectura industrial.
Hoy, la estación-museo de Chamberí y varios elementos restaurados permiten redescubrir su visión: un Metro funcional, moderno y con un gran valor artístico. ¡Una maravilla!

Vivienda propia en la colonia El Plantío
- Ubicación: Calle Cimarra 4, en Moncloa-Aravaca.
- Fecha: 1942
En 1942, Palacios se retiró a una vivienda que él mismo diseñó en El Plantío, por entonces aún parte del pueblo de Aravaca. Tras vivir en el centro de Madrid, eligió esta zona tranquila, bien comunicada por tren y con amplias zonas verdes, donde muchas familias madrileñas construían pequeñas villas con jardín.
La casa, aún conservada y de propiedad privada, es una versión doméstica de su estilo monumental. Consta de dos plantas, sótano y jardines, y destaca por su fachada de ladrillo rojo, zócalos de granito, rejería modernista y columnas de granito.
Presenta una arquitectura luminosa y colorista, con numerosos ventanales, arcos y detalles cerámicos. Incluso incorpora un cruceiro gallego en la entrada, en homenaje a sus raíces.
Allí vivió hasta su muerte en 1945, trabajando en su pequeño estudio.

¿Y si miramos Madrid con otros ojos?
Antonio Palacios construyó una forma de mirar Madrid. Sus obras nos invitan a levantar la vista, a fijarnos en todos los detalles y a ver cómo lo cotidiano también puede ser monumental.
Recorrer su legado es una forma de reconectar con la ciudad y de entender cómo fue transformándose en la gran capital que es hoy. Si ya te gustaba Madrid, ahora lo hará más.
Así que, si decides seguir esta guía, hazlo con calma. Tómate tu tiempo. Mira con atención. Y sobre todo, disfruta. Es un paseo súper agradable.
Y oye, si descubres un rincón que no conocías o si levantas la vista y algo te sorprende, entonces esta ruta ya habrá cumplido su propósito.
¡Ah, y no te cortes! Cuéntamelo todo en los comentarios. Me encantará leerte.
Y ahora sí, sin más, nos vemos en la próxima ruta. ¡Feliz paseo por el Madrid de Antonio Palacios!
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