Dinamarca,  Astroturismo

Rundetaarn en Copenhague: el observatorio astronómico más antiguo de Europa

En Copenhague hay un lugar bastante curioso, pero que pasa muy desapercibido.

Se trata de Rundetaarn, o Torre Redonda, y fue construida en el siglo XVII como parte de un proyecto del rey Christian IV para reunir en un solo lugar una iglesia, una biblioteca universitaria y un observatorio astronómico.

Casi 400 años después, Rundetaarn sigue en pie y su observatorio sigue funcionando, lo que lo convierte en el más antiguo de Europa aún en uso.

Te lo quiero enseñar porque es un lugar fácil de visitar, interesante y muy diferente a otras atracciones de las muchas atracciones que tiene esta ciudad.

Y no, no es solo por su historia (que te la cuento bien), sino también por su diseño: en lugar de escaleras, se sube por una rampa en espiral que da varias vueltas hasta llegar a lo alto. El equivalente nórdico a la Torre del Oro de Sevilla, digamos.

Además, desde arriba del todo se puede ver casi todo Copenhague, y en los meses de otoño e invierno, también se puede usar el telescopio para observar el cielo. ¡Todo un privilegio!

¿Te vienes que te la enseño?

Breve historia del edificio

Rundetaarn se construyó entre 1637 y 1642 por orden del rey Christian IV, uno de los monarcas más activos a la hora de desarrollar y hacer crecer Dinamarca y su capital, Copenhague.

La torre forma parte del llamado Complejo Trinitatis, que, como ya te he adelantado al comienzo de este post, incluía una iglesia, una biblioteca universitaria y el observatorio astronómico, para apoyar la educación y la ciencia en la universidad de la ciudad.

El arquitecto responsable fue Hans van Steenwinckel el Joven, quien diseñó esta torre redonda con una particular rampa en espiral que permite subir cómodamente sin necesidad de escaleras.

En su momento, esto resultó ser muy práctico, pues se podía acceder a caballo para transportar equipos científicos pesados.

Por cierto, quizá te suene haber escuchado ya el nombre de Hans porque también fue el arquitecto que diseñó el Castillo de Rosenborg.

Durante más de dos siglos, Rundetaarn fue el centro de las observaciones astronómicas de Dinamarca. En su interior se instalaron varios telescopios, y los astrónomos universitarios estudiaban los cielos desde ahí.

Sin embargo, a mediados del siglo XIX, en 1861, la función de observatorio se trasladó al nuevo Observatorio de Østervold, más moderno y equipado. ¡Y ya no tuvo nunca tanta actividad!

Eso sí, además de su papel científico, la torre y el complejo han tenido varios usos culturales: la biblioteca universitaria estuvo activa durante siglos y hoy la antigua sala de lectura se usa para exposiciones y eventos culturales.

Rundetaarn también ha sido escenario de curiosas anécdotas. Por ejemplo, se dice que Pedro el Grande de Rusia visitó la torre y llegó a subir la rampa a caballo.

Más recientemente, la rampa ha sido escenario de carreras de bicicletas y monociclos, algo que muestra lo especial que es su diseño. ¿Te imaginas participar en una? ¡Sería súper divertido!

Y así fue como nació esta torre cilíndrica de unos 35 metros de altura y 18m de diámetro, y construida con ladrillos rojos y amarillos, los colores de la familia real danesa.

¡Por cierto! En la parte alta de la fachada se puede ver un jeroglífico diseñado por el propio Christian IV. Está formado por palabras en latín, consonantes hebreas y símbolos como una espada, un corazón y una corona.

Este mensaje se interpreta como una oración en latín que dice:

«Envía sabiduría y justicia, Señor, al corazón de Christian IV, coronado rey».

Esto sí que es curioso, ¿no te parece?

Arquitectura y recorrido interior

Empecemos diciendo que la subida no es para nada agotadora, y a lo largo del recorrido hay luz natural, muros inclinados, techos abovedados y varias ventanas que dejan ver el centro de la torre y la ciudad. Vamos, claustrofobia ninguna.

En total, el recorrido es de unos 210m hasta llegar a la parte más alta.

En el tramo intermedio se encuentra uno de los espacios más interesantes del conjunto: la antigua biblioteca universitaria. Esta sala rectangular y luminosa fue durante siglos el lugar de estudio para los estudiantes de la Universidad de Copenhague.

Hoy ya no es una biblioteca, pero se ha conservado y transformado en la Library Hall, una sala de exposiciones y eventos culturales. Aquí se organizan muestras de arte, fotografía, diseño o actividades educativas.

La entrada está incluida en la visita general, y aunque las exposiciones cambian con frecuencia, siempre es un buen lugar para hacer una pausa.

Más arriba, casi al final de la rampa, también se puede ver una maqueta que muestra cómo es la torre por dentro, con sus distintos niveles y conexiones. Es un buen punto para entender cómo se integran la iglesia, la biblioteca y el observatorio dentro del mismo edificio.

Finalmente, al llegar a la cima, se accede a la plataforma exterior, desde donde se obtienen vistas de 360 grados sobre la ciudad.

Se pueden ver los tejados de la ciudad, las agujas de otras iglesias cercanas, el Palacio de Rosenborg, el jardín botánico, el edificio de la Universidad y, si el día está despejado, incluso parte del estrecho de Øresund y la costa de Suecia al fondo. ¡Un gran mirador!

El observatorio: ¿cómo funciona hoy?

Admítelo, tú has venido a este post buscando información sobre el observatorio astronómico, el mismo que le da a esta torre su fama como el más antiguo de Europa todavía en funcionamiento.

¡Pues ha llegado el momento de hablar de él!

Aunque ya no se usa para investigación científica profesional, sigue activo como espacio público, lo que lo convierte en una rareza en Europa.

El observatorio actual se renovó en 1929 y cuenta con un telescopio refractor clásico, con una lente de seis pulgadas (unos 15 centímetros) pensado para observaciones básicas del cielo: estrellas, planetas, la Luna, y ocasionalmente el Sol en ciertas actividades especiales.

No esperes encontrar un planetario moderno o una gran sala interactiva. Se trata de una experiencia muy sencilla y muy directa con el cielo. Solo estaréis tú (y toda la gente que esté en ese momento contigo en la torre), el guía, el telescopio y el cosmos.

La cúpula del observatorio está abierta al público en los meses fríos, de octubre a marzo, que es cuando las condiciones permiten ver el cielo con mayor claridad. Durante ese periodo, suele estar disponible los martes y miércoles por la tarde, generalmente entre las 18:00 y las 21:00.

Lo más interesa es que no se cobra un extra por entrar, ya que el acceso al observatorio está incluido en el precio general de la visita, siempre que asistas en horario de observación.

En verano, aunque el telescopio no se usa de forma regular por la luz del día y la nubosidad, ocasionalmente se hacen actividades puntuales de observación solar o eventos especiales. Así que igual te llevas una sorpresita.

Información práctica

Aunque la torre es muy accesible desde cualquier punto del centro de Copenhague, hay diferencias entre la temporada de verano e invierno, especialmente si quieres aprovechar la apertura del observatorio.

Por eso, aquí te dejo todo lo que necesitas saber para organizar tu visita.

¿Cómo llegar?

La torre está situada en el centro histórico de Copenhague, en una calle peatonal muy concurrida: Købmagergade 52A. Se puede llegar fácilmente caminando desde otros puntos turísticos como Strøget o el Palacio de Rosenborg. ¡Está muy cerquita!

Si por lo que sea estás más lejos y quieres ir hasta allí en transporte público, la estación más cercana es Nørreport (metro, tren y bus), a solo cinco minutos a pie.

Horarios y tarifas

Rundetaarn abre todos los días del año, excepto en fechas muy concretas, como los días 24 y 25 de diciembre y 1 de enero. Eso sí, el horario varía según la época del año en que lo visites.

En invierno (de octubre a marzo) abre de 10:00 a 18:00, excepto los martes y miércoles, que está abierto hasta las 21:00 (por lo que te comentaba de las observaciones del cielo). En verano, sin embargo, abre de 10:00 a 20:00.

Solo hay un día que cierra antes: el 31 de diciembre, a las 15:00.

La entrada se compra directamente en la taquilla de la torre. No hay venta anticipada online (excepto para algunos eventos especiales).

Cuesta 60 DKK (unos 8€), excepto para estudiantes con acreditación, que cuesta 40 DKK, y niños y adolescentes de entre 0 y 17 años, que entran gratis.

¡También es gratis con la Copenhagen City Card!

Y ahora dime, después de leer todo esto, ¿la pondrías en tu lista de sitios para visitar en Copenhague? ¡Déjamelo saber con un comentario!

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