Más allá de los libros: todo lo que necesitas saber sobre la Biblioteca Pública de Nueva York
La Biblioteca Pública de Nueva York (o la New York Public Library) no es solo una de las bibliotecas más grandes y antiguas de Estados Unidos, sino también un verdadero emblema cultural de la ciudad.
Fundada en 1895, esta institución no solo alberga millones de libros, sino que se erige como un santuario de historia, arte y conocimiento, con un diseño arquitectónico impresionante que atrae a millones de visitantes de todo el mundo cada año. ¡Y la entrada es gratuita!
Ubicada en el corazón de Manhattan, justo frente a Bryant Park, la biblioteca es un oasis urbano donde poder huir del barullo, y pasar un rato rodeados de estanterías llenas de tesoros literarios.
Si alguna vez has paseado por las calles de Nueva York, probablemente habrás visto los famosos leones de piedra, Patience y Fortitude, que flanquean la entrada principal de la biblioteca, convirtiéndola en un punto de referencia clave para orientarse por la ciudad.
Estos leones no solo son un símbolo de la ciudad, sino que también reflejan la fortaleza y la paciencia que se requieren para aprender y crecer, tal como lo hace esta biblioteca. Pero no te doy más pistas, que luego te cuento más curiosidades acerca de ella.
En este post, mi intención es ayudarte a descubrir todo lo que necesitas saber sobre este increíble lugar: desde su historia y arquitectura, hasta los servicios y actividades que ofrece.
Prepárate para explorar una de las joyas culturales más importantes de Nueva York. ¿Te vienes?

Un poco de historia
La Biblioteca Pública de Nueva York, ubicada en el 476 de la Quinta Avenida, en pleno Manhattan, a la altura de la 42nd St., está entre las cinco bibliotecas públicas más grandes del mundo, y es la segunda de Estados Unidos, tras de la del Congreso de Washington.
Su historia comienza en el siglo XIX, cuando la ciudad de Nueva York carecía de una institución que pudiera ofrecer acceso público y gratuito a libros y documentos. ¡Tenían que solucionarlo!
En 1894, dos bibliotecas privadas — la Biblioteca Astor y la Biblioteca Lenox — empezaron a ofrecer ciertos servicios limitados, pero los problemas económicos de ambas instituciones eran muchos y amenazaban su continuidad.
Fue un año después, en 1895, gracias a una muy generosa donación de un multimillonario y político de la época, Samuel J. Tilden, que ambas bibliotecas se fusionaron con el objetivo de crear una biblioteca pública para toda la ciudad de Nueva York.
La construcción del edificio comenzó en 1897 y fue un desafío monumental tanto en términos de diseño como de financiamiento. Es por ello que la construcción se extendió por 16 años.
Finalmente, su inauguración tuvo lugar el 23 de mayo de 1911, con unos 15.000 invitados.
Al día siguiente, más de 50.000 personas visitaron el edificio para ver por primera vez su impresionante arquitectura y explorar su vasta colección de libros. Con la biblioteca recién inaugurada, su sistema de catalogación era innovador para la época.
Tras la apertura, el primer libro solicitado fue Philosophy of the Plays of Shakespeare Unfolded de Delia Bacon, que, lamentablemente, no estaba en el catálogo. Sin embargo, el segundo libro solicitado, Ethical Ideas of Our Time de Friedrich Nietzsche y Leo Tolstoy, fue entregado en solo siete minutos, ¡un tiempo récord para la época!



El edificio es inconfundible. A mí me sigue impresionando ver edificios así rodeados de rascacielos. Supongo que aunque en Nueva York esto es una constante, uno nunca se acostumbra.
Con una entrada presidida por dos leones de mármol, Patience (Paciencia) y Fortitude (Fortaleza), es un lugar precioso para descansar en sus escaleras y echarse algún selfie. ¡Y desde aquí puedes hacer una fotaza al Edificio Chrysler!
Pero, querido lector, aunque la biblioteca fue inaugurada en 1911, su historia no termina ahí. A lo largo del siglo XX, la institución experimentó cambios significativos.
En 2007, el edificio principal pasó por una restauración de cuatro años, financiada con una donación de 100 millones de dólares de Stephen A. Schwarzman, un filántropo y magnate de los negocios. En honor a esta generosa contribución, el edificio principal fue renombrado como Stephen A. Schwarzman Building en 2011.
Hoy en día, la Biblioteca Pública de Nueva York es mucho más que este edificio. Con más de 90 sedes distribuidas por Manhattan, el Bronx y Staten Island, la Biblioteca Pública de Nueva York es una red cultural que proporciona acceso gratuito a una vasta colección de libros, documentos, películas y grabaciones, con más de 51 millones de ejemplares en total.
Además de su impresionante archivo de libros, la biblioteca alberga importantes colecciones especializadas, como la The Witt Wallace Periodical Room, que recopila publicaciones de prensa nacionales e internacionales, y salas de lectura increíbles, como la Rose Main Reading Room, que todavía conserva el diseño original del edificio.



10 (+1) curiosidades
Quien me conoce bien sabe que me encantan las curiosidades de los lugares con tanta historia, y que intento, siempre que puedo, recuperar al menos 10 de ellas. ¡Y yo te traigo siempre una más de regalito!
Aquí van algunas de las más interesantes sobre la Biblioteca Pública de Nueva York:
En la década de 1970, el edificio principal casi fue demolido para hacer edificios en su lugar. Sin embargo, gracias a un esfuerzo de preservación histórica, se salvó y restauró.
Contiene manuscritos de escritores famosos. Esta biblioteca alberga una colección de manuscritos originales de escritores legendarios como Walt Whitman o F. Scott Fitzgerald, y copias de algunas primeras ediciones tan famosas como «Harry Potter y la Orden del Fénix» firmada por su autora.
Tiene un «tren libro», que transporta volúmenes desde las zonas de almacenamiento hasta la sala principal de lectura Rose para los investigadores de la biblioteca. Los libros viajan por galerías subterráneas a la sala de lectura principal. ¿No es genial?
Los «Bookmoviles». La biblioteca opera varios vehículos que recorren los vecindarios más necesitados de la ciudad, llevando libros y recursos educativos a las comunidades con menos acceso a servicios bibliográficos, o aquellos donde alguna de sus sucursales está temporalmente cerrada. ¡La lectura siempre al alcance de todos los neoyorquinos!
Posee una gran colección de objetos de personalidades famosas, como la funda de cigarrillos de Truman Capote, el abridor de cartas favorito de Charles Dickens, el verdadero Winnie the Pooh o el paraguas en que se inspiró P.L. Travers para su personaje Mary Poppins. ¡Hay hasta mechones de pelo de escritores como Charlotte Brontë, Walt Whitman o Mary Shelley!
También alberga una colección única de libros raros, incluyendo el famoso diario de Cristóbal Colón, manuscritos de Shakespeare, o la carta original de Albert Einstein sobre la teoría de la relatividad. Incluso podrás encontrar aquí una copia única de 1493 de la carta de Colón anunciando el descubrimiento del Nuevo Mundo, la copia manuscrita de la Declaración de Independencia de Thomas Jefferson o una copia de la Biblia de Gutenberg.
Una biblioteca sin ánimo de lucro con un impresionante modelo de financiamiento. A pesar de ser una de las bibliotecas más grandes del mundo, funciona bajo un modelo sin fines de lucro. Su sostenibilidad se logra mediante una combinación de donaciones privadas, subvenciones públicas y patrocinios, lo que le permite ofrecer servicios gratuitos y mantener su enorme infraestructura.
Es uno de los lugares más filmados de la ciudad. Seguro que te suena de la película de 2004, El día de mañana. ¡Y de muchas otras, como Desayuno con diamantes o Spiderman!
¿Cuántos libros creen que caben en 201.168 kilómetros de estantería? ¡Porqeu eso es lo que contienen en total sus salas!
El sitio donde se encuentra fue el escenario de una batalla entre las tropas de George Washington y los británicos durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. ¡Imagínate cómo sería este lugar por aquel entonces!
Y, como curiosidad extra, te diré que aquí se guarda una copia de The Sun, un libro de Harry Crosby que es uno de los libros más pequeños de su colección. ¡Mide 2,54 centrímetros de alto por 1,9cm de ancho! ¿Serías capaz de leer un libro así de chiquitín?



Qué ver: un pequeño recorrido
Cada rincón de este monumento arquitectónico ofrece algo único, desde sus muchos espacios de lectura — quién no querría pasar horas allí leyendo, ¿verdad? — hasta las áreas dedicadas a la investigación y los tesoros literarios.
A continuación, te llevo de paseíto por algunos de los espacios más emblemáticos que hacen de la Biblioteca Pública de Nueva York un lugar imprescindible en tu visita a la Gran Manzana:
Astor Hall. ¡El vestíbulo! Pasarás por aquí sí o sí, así que detente un momento a observar esta maravilla de espacio. Todo en mármol blanco, con techos muy altos… No me extraña nada que Carrie Bradshaw (Sexo en Nueva York) eligiese este lugar para su boda con Big, aunque finalmente este le diera plantón…
DeWitt Wallace Periodical Room o sala de publicaciones periódicas DeWitt Wallace. Aquí hay ediciones de más de 200 periódicos de todo el mundo. La sala es pequeñita, pero lo que guarda… ¡Es un tesoro enorme! Desde esta sala puedes acceder a la Dorot Jewish Division.
Dorot Jewish Division. Aquí encontrarás una de las colecciones públicas más importantes dedicadas a estudios judíos.
Rose Main Reading Room o sala de lectura principal Rose. Frescos en el techo, lámparas de araña, estanterías a rebosar de libros, un silencio sepulcral… ¡Por algo es la más famosa! Es una preciosidad.
The Polonsky Exhibition of The New York Public Library’s Treasures, una exhibición de los tesoros de la biblioteca. Ahora mismo en la Gottesman Hall, en la planta baja y donde se celebran exposiciones temporales, encontrarás algunos de los objetos más extraordinarios de los 56 millones que tiene la biblioteca en su colección.
Galería Jill Kupin Rose, otra sala de exposiciones donde aprender acerca de la historia de la biblioteca y desde donde tendrás un vistas privilegiadas del Astor Hall.
La biblioteca de Mary Shelley. ¡Con mobiliario original! Perteneció a la autora de Frankenstein y es un lugar bastante desconocido.
Otras salas cuya decoración es más austera, pero que siguen siendo interesantes por las personas que les dan nombre son la Shoichi Noma Reading Room, la sala Wertheim Study o la Frederick Lewis Allen Room.
Children’s Center, una sala entera dedicada a los más peques de la casa.
The Irma and Paul Milstein Division of United States History, Local History and Genealogy, o la División de Historia de los Estados Unidos, Historia Local y Genealogía de Irma y Paul Milstein, sobre historia local.
The Lionel Pincus and Princess Firyal Map Division, o la División de Mapas, una de las colecciones de mapas, atlas y libros geográficos más ricas del mundo.
The Rare Book Division, o la división de libros raros, con unos 800 incunables.
McGraw Rotunda, en el centro del tercer piso, es un espacio entre salas cuyo techo es… ¡Una maravilla!
¡Y hay muchas más salas! Te dejo por aquí unos planos de planta para que puedas ubicar todos los espacios de los que te he hablado e identificar los demás.



Información práctica
A continuación, te ofrezco una pequeña guía práctica por si quieres conocer este edificio histórico o hacer uso de alguno de sus servicios. ¡Espero que te ayude a organizar tu visita!
¿Cómo llegar?
Como ya te dije al principio de este post, la Biblioteca Pública de Nueva York se encuentra en el 476 de la Quinta Avenida, a la altura de la 42nd St. ¡Y llegar a ella es muy sencillo!
Si vas en el subway, tendrás que bajarte en la 42 St-Bryant Park Station (líneas B, D, F, M), aunque también puedes bajarte en Times Square–42 Street (líneas 1, 2, 3, N, Q, R y W) o en Grand Central–42 Street (líneas 4, 5 y 6) y caminar un poquito más.
Las líneas de autobús que paran cerca del edificio son las M1, M2, M3, M4, M5, M7, M42 y M55.
Horario de apertura
La biblioteca abre los lunes, jueves, viernes y sábados de 10:00 a 18:00, los martes y miércoles de 10:00 a 20:00 y los domingos de 13:00 a 17:00.
Hay varios días en los que cierran, así que infórmate bien en su página web de los festivos. ¡Te dejo aquí los días de cierre! No vaya a ser que te lleves un disgusto.
Consejos para tu visita
Mi primer consejo es que vayas temprano. La biblioteca es un destino turístico popular, así que si quieres evitar las multitudes y disfrutar de los espacios tranquilamente y a tu aire… ¡Intenta hacer la cola para entrar antes de que abran!
Por otro lado, la biblioteca ofrece visitas guiadas gratuitas, lo que podría resultarte muy útil para conocer más acerca de su historia, su arquitectura y sus colecciones. ¡Eso sí! Tienes que reservar con antelación. Mi recomendación es que reserves aquí. Las plazas salen los domingos para la siguiente semana, y hay dos pases al día — a las 11:00 y a las 14:00 — todos los días de lunes a sábado.
Si te apetece descansar un poco y tomarte un café, el edificio cuenta con cafetería propia. ¡Y de precio no está mal! También hay una tienda con souvenirs y libros especiales. Yo me traje dos a casa.
Ah, y por cierto, como en cualquier edificio monumental, no te van a dejar entrar con tus maletas o mochilas. Hay guardarropa, así que podrás dejar las cosas más pequeñas allí, pero los carritos, maletas grandes, maletas con ruedas, mochilas o bolsos que tengan un tamaño mayor que 61 x 40.6 x 25.4cm no se aceptarán.
Tampoco se puede entrar con bebida o comida. ¡Ni siquiera agua!
¿Conocías todos estos aspectos de la biblioteca o te he sorprendido con alguno? ¡Te leo en comentarios!


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One Comment
Alfredo
Las Bibliotecas siempre son una ventana por la que mirar algunos lugares,aspectos,curiosidades de una parte de la basta Historia.
Gracias a este reportaje uno se siente más cercano a lo que esta Biblioteca alberga,y puede reparar con más detalle en las cosas que se encuentran en su interior….Genial reportaje…Muchas gracias.