Madrid,  España

Visita la Capilla de los Arquitectos: patrimonio histórico oculto en el centro de Madrid

Madrid está repleta de lugares que se muestran ante todos nosotros sin ningún pudor. Y luego hay otros que prefieren pasar desapercibidos tras fachadas sobrias o edificios poco conocidos.

La Capilla de los Arquitectos — oficialmente conocida como Capilla de Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto — pertenece claramente a este segundo grupo.

Está ahí, en pleno centro, dentro de la iglesia de San Sebastián y a pocos pasos de calles siempre llenas de gente, pero rara vez aparece en las rutas habituales o en los imprescindibles de Madrid.

Y por eso mismo, querido lector, visitarla es tan especial (¡e importante!). ¿Quieres saber exactamente por qué? ¡Sigue leyendo, porque te lo cuento todo!

Orígenes e historia

Para entender el por qué de la Capilla de los Arquitectos hay que mirar un poco más allá de sus muros y retroceder varios siglos, hasta los orígenes de la propia congregación y de la iglesia de San Sebastián.

En sus primeros años, la congregación no estaba en la iglesia de San Sebastián. Su sede se encontraba en el Colegio de la Presentación, conocido popularmente como el colegio de las Niñas de Leganés, en la calle Caballero de Gracia.

El traslado a San Sebastián llegó a raíz de un pleito entre nobles. Como consecuencia, la imagen de Nuestra Señora de Belén pasó a la capilla de la Misericordia de esta parroquia y los arquitectos se fueron con ella.

Con el paso del tiempo, nuevas capillas, anexos y reformas fueron creando un conjunto muy propio de las iglesias históricas madrileñas.

Si conoces un poco acerca de ellas, sabrás que todas crecían casi como organismos vivos.

En ese contexto de una ciudad en expansión y de una profesión cada vez más importante, la Real Congregación de Arquitectos, fundada en 1688, decidió establecer aquí su espacio de culto. Y así nació la capilla dedicada a Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto.

El aspecto que tiene hoy se debe, en gran medida, a una gran reforma llevada a cabo entre 1766 y 1768 por Ventura Rodríguez, una de las figuras clave de la arquitectura española del siglo XVIII.

Entre las muchas anécdotas de su historia hay una que refleja bien su carácter.

En 1718, el marqués de Vadillo, corregidor de Madrid, pidió a los arquitectos que levantaran un arco decorativo en la lonja de San Sebastián para que lo vieran los reyes cuando acudieran a Atocha a dar gracias por el nacimiento de la infanta María Victoria.

La congregación, sin embargo, decidió que, en lugar de eso, celebrarían un acto religioso de acción de gracias a la Virgen. Esa decisión muestra su carácter más reservado.

¡Nada de exhibiciones públicas!

Con el tiempo, la capilla encontró un nuevo por qué: se convirtió en lugar de memoria para los arquitectos. En su cripta reposan figuras fundamentales como el ya mencionado Ventura Rodríguez y Juan de Villanueva, trasladado aquí en 1875 desde la iglesia de San Francisco el Grande.

Aunque, querido lector, déjame decirte una cosa… ¡Estos dos arquitectos se llevaban a matar! No sé yo si que estén enterrados uno al lado del otro les haría muchísima gracia…

Pero, en fin, saber que en este rincón descansan algunos de los nombres que definieron el paisaje monumental de Madrid cambia por completo la experiencia de la visita, ¿no te parece?

Eso sí, la historia del lugar no ha sido para nada tranquila.

En los primeros meses de la Guerra Civil, la iglesia sufrió graves bombardeos que destruyeron buena parte del edificio. ¡Como sucedió con muchos otros edificios de Madrid!

El reto para su reconstrucción era enorme: había que rehacer la iglesia adaptándola a la forma irregular del solar y, al mismo tiempo, conservar elementos históricos clave, entre ellos la Capilla de los Arquitectos, restos de la antigua capilla mayor y la torre.

La iglesia actual se dio por finalizada en 1959.

Y aunque su exterior es fruto de esa reconstrucción del siglo XX, en su interior se encuentran varios espacios históricos que sobrevivieron al conflicto. La Capilla de los Arquitectos, afortunadamente, es uno de ellos.

Se trata de un pequeño trocito del Madrid barroco y neoclásico que logró atravesar siglos, múltiples reformas y guerras para que tú puedas ir hoy a conocerlo. ¿No te parece fascinante?

Qué ver en su interior

La capilla no es grande, pero sí tiene varios detalles interesantes. ¡Abre bien los ojos!

Primero, observa su forma. Tiene planta de cruz griega, es decir, con los cuatro brazos equilibrados, y está cubierta por una cúpula que hace que la luz se reparta de forma sutil por el espacio.

Vale la pena levantar la vista unos segundos. ¡Súper armónica!

Fíjate también en el muro principal, donde verás una gran pintura mural del siglo XX dedicada a la Huida a Egipto, tema al que está consagrada la capilla.

Es muy curioso ver una pieza de arte contemporáneo en un espacio de origen barroco. Verás que ese contraste entre épocas forma parte del carácter de la capilla y está por todos lados.

Muy cerca también se encuentra una escultura de la Sagrada Familia en su descanso durante la huida, que muestra esa misma escena bíblica y ayuda a reforzar la dedicación original de la capilla.

Y, por supuesto, uno de los aspectos más singulares del lugar está bajo tus pies: ¡la cripta!

Es muy sencilla y no tiene mucho detalle, pero como ya te he contado en el apartado anterior, aquí hay enterradas dos grandes figuras, así que es un lugar importante por la carga simbólica que tiene.

Por cierto, como curiosidad te diré que aquí fue enterrado Félix Lope de Vega y Carpio en 1635, aunque sus restos, como los de Cervantes o Quevedo, se perdieron entre las guerras y no se sabe dónde están.

La Real Congregación de Arquitectos

La Capilla de los Arquitectos es solo la parte visible de una historia mucho más amplia. Su razón de ser está en la Real Congregación de Arquitectos de Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto, fundada en 1688 en Madrid.

Esta institución fue una de las primeras formas de organización estable de los profesionales de la arquitectura en España. Y por ello, me parece relevante que conozcas también su historia. ¿Te parece?

En el siglo XVII, los arquitectos y maestros de obras no contaban todavía con escuelas técnicas oficiales ni con colegios profesionales como los actuales. Su aprendizaje era gremial, práctico y muy ligado a la tradición.

En ese contexto, la congregación funcionaba como hermandad religiosa, red de apoyo mutuo y espacio de identidad profesional. Bajo la advocación de la Virgen de Belén, sus miembros compartían actos litúrgicos, asistencia a compañeros enfermos, ayuda a familias de congregantes fallecidos y una intensa vida comunitaria.

Como una pequeña familia, digamos.

Su vinculación con la iglesia de San Sebastián se consolidó a finales del siglo XVII. De hecho, el momento clave llegó el 15 de septiembre de 1697, cuando se trasladaron las imágenes de la congregación a esta nueva capilla.

Este acto tuvo un peso simbólico enorme porque contó con la presencia del rey Carlos II y la reina Mariana de Neoburgo. Ambos firmaron en el Libro Real de la Congregación y fueron recibidos como congregantes.

Este respaldo directo de la Corona dio lugar a que la hermandad pasara a ser conocida como Real Congregación. También más adelante, cuando Isabel II, en 1867, otorgó formalmente este título que implicaba protección.

Y ya en 1949, el papa Pío XII declaró a Nuestra Señora de Belén en su Huida a Egipto patrona de todos los arquitectos de España, consolidando la dimensión espiritual de esta comunidad profesional.

Por eso se la considera un precedente directo de instituciones posteriores como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Escuela de Arquitectura y, en último término, los colegios profesionales de arquitectos.

Información práctica

Para terminar, seguro que lo que ahora te interesa más es saber cómo puedes visitar este sitio tú también. ¿Me equivoco?

Pues no te preocupes, que en este apartado te lo cuento todo. Visitarla es difícil, ¡pero no imposible!

¿Cómo llegar?

La capilla se encuentra dentro de la iglesia de San Sebastián, en la calle de Atocha número 39, en pleno centro de Madrid.

Es una zona muy accesible, a pocos minutos a pie del metro Antón Martín (línea 1) y muy cerca del Barrio de las Letras y del eje cultural del Prado.

Si vienes en Cercanías Renfe, la parada más cercana es Sol (C-3 y C-4) y si vienes en autobús, paran cerca las líneas 002, 6, 26, 32, 65, M1, M3 o N26.

¿Cómo visitarla?

La capilla no suele estar abierta al público de manera habitual, cerrada tras una reja acristalada.

Sin embargo, es posible observar su interior de manera limitada a través de la cristalera que la protege, lo que permite hacerse una idea del espacio aunque no se pueda acceder directamente.

Pero, querido lector, seguro que te estás preguntando: «¿y esta muchacha cómo entró entonces?» Pues hay ocasiones concretas en las que sí se puede visitar.

El primer domingo de cada mes, tras la misa dominical, se ofrece una pequeña visita guiada gratuita, una oportunidad ideal para conocer su historia y detalles artísticos de la mano de personas vinculadas a la congregación.

Además, durante la Semana de la Arquitectura, que se celebra cada año normalmente en octubre, se organizan visitas y actividades especiales relacionadas con el patrimonio arquitectónico de Madrid que incluyen (no siempre, eso sí) la visita a la capilla.

Y ahora dime, ¿conoces otros rincones secretos de Madrid que cueste un poco visitar? Déjame tus recomendaciones en los comentarios y cuéntame si ya has visitado la Capilla de los Arquitectos. ¡Te leo!

¡Te ayudo a organizar tu viaje! 🚀

He seleccionado estas herramientas para ti porque son las que yo misma uso.
¡Y tienes descuentos exclusivos!

Leave a Reply

error: ¡Este contenido está protegido!

Descubre más desde El viaje de Bubi

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo